domingo, 6 de febrero de 2011

Disfruta y los demás lo harán contigo

El otro día me crucé con un discapacitado que iba por la calle en su silla de ruedas eléctrica. Cuantas personas así me he cruzado. Esta vez era diferente. Hacía un día precioso y ese hombre lo estaba disfrutando y lo hacía de tal forma que sonreía embelesado. Miraba al cielo, a la gente y se sonreía, no se que pasaría por su cabeza, pero parecía absorberlo todo con su mirada, realmente me alegré, esa sonrisa hizo que mi ánimo a pesar de estar ya levantado se levantase aún más.

Iba a pasar a su lado e iba a hacer lo que tendemos a hacer todos cuando nos cruzamos con un discapacitado, hacer como que no le hemos mirado, como que no le hemos visto, sabiendo ellos que les vemos perfectamente, pero pensé que me había alegrado tanto que se lo tenía que agradecer de alguna forma… así que le imité: sonreí y… me sonrió!. Realmente no sé que pensaría, pero lo que sé es que le agradezco ese momento porque me recordó que hay que disfrutar de todo lo que tenemos a nuestro alcance, grande o pequeño, valioso o no, una persona, un atardecer, una flor, una estrella y sonreír pues la alegría es contagiosa.

Espero que esta entrada no haya ofendido a nadie, solo quería expresar lo que hacen estas personas por los demás tanto discapacitados como no discapacitados, las personas que saben disfrutar con cada sorbo de vida con cada sol o cada gota de lluvia. Sonríe y sonreirán. Fuerza una sonrisa por fuera, lograrás sonreír por dentro.

martes, 1 de febrero de 2011

Creer

Pienso que es una de las cosas más importantes de la vida, y no hablo de creer en el sentido religioso de la palabra, sino que hablo de la capacidad que tenemos de creer en la gente.

Esta capacidad da alas a quien parecía no tenerlas y le permite avanzar hacia sus mayores miedos porque se siente apoyado por alguien. Por eso… que importante es saberse apoyado, saber apoyar y saber dejarse apoyar.

No tiene porque ser una ayuda material, es un “saber que estas ahí”, eso da fuerzas para seguir adelante, porque cuando te hundes sabe acudir y levantarte porque cuando te levantas te acompaña y porque cuando las cosas se ponen feas sigue ahí.

Es un creer que hace que la otra persona crea en sí mismo y tenga la confianza suficiente de lanzarse a por sus metas en la vida. Que importante es en la enfermería, por ejemplo apoyar al paciente y no sólo con palabras, sino interesándote por él, haciendo que sepa que todo va a ir bien y que sino va bien estamos ahí para ayudarle, que le entendemos y que… estamos ahí, que no está solo. Eso saca a cualquiera de un agujero porque... ¿qué hay peor que sentirse solo? Claramente no vamos a apoyar locuras cuando las haya les sacaremos de ellas pero ese creer en el de enfrente le ayuda a avanzar.

En fin, esta entrada lo que viene a decir es que en gran parte las personas salen adelante por todo el apoyo que tienen detrás y por ello quería dar las gracias a las personas que han estado a mi lado… y animaros a todos a estar al lado de los demás, que es donde mejor se está.

domingo, 30 de enero de 2011

Únicos

Por fin la inspiración ha decidido hacer su aparición y ha sido una simple conversación, un trozo de una película y una canción que vienen a decir lo mismo (y muchas horas intentando sacar de las palabras una idea o de mis ideas una palabra), a ver si lo consigo…

En ocasiones nos da miedo ser tal cual somos por miedo a no ser aceptados o a que las personas que nos quieren cuando vean nuestros defectos, porque así los llamamos, salgan huyendo hacia el otro lado. Sin embargo, precisamente esos defectos, a los que no se les debería llamar así, nos hacen ser lo que somos, eso fallitos mínimos nos definen. No digo que haya que ser malo o que la ver un defecto no podamos mejorar, eso es obvio y si no lo intentásemos seriamos tontos.
Lo que intento decir es que lo que nos hace únicos y especiales para otras personas son cosas grandes si, pero también las cosas pequeñas que son las que definen realmente nuestras facciones.

La película de la que hablo es “El indomable Will Hunting” en la que hay un diálogo en el que el profesor le explica que no se arrepiente de haberse enamorado de su mujer, que las cosas que para otros eran pecadillos convertían a esa mujer en SU mujer y que esas cosas le hacían feliz.



En la canción “Little moments like that” de Brad Paisley habla de cómo esas cosas pequeñas: momentos, fallos, despistes, etc. Le hacían querer más a su mujer. Da gracias a Dios de que no sea perfecta porque “que aburrido sería” y añade que no es perfecta pero que lo intenta tanto por el que...



Al final mi inspiración se ha convertido en un pastelón, pero creo que algo se entiende.
No se trata de tener defectos, se trata de ser como somos sin intentar escondernos, es verdad que debemos y podemos ser mejores, que podemos intentarlo, pero que no tengamos miedo a ser como somos porque somos únicos y esas cosas pequeñas nos convierten en lo que somos. Que cada uno es especial y es una cosa grande en si mismo. Por ello tampoco debemos despreciar a nadie y antes de exiliarlo debemos intentar acercarnos a esas personas, pero bueno eso sería otra entrada así que…

sábado, 22 de enero de 2011

Marcianitos!

El video lo dice todo...mis palabras hoy sobran!




Animo con esos examenes...que ya estamos acabando!

viernes, 21 de enero de 2011

Entró en casa y cerró la puerta tras de sí.

Iba quitándose los zapatos por el pasillo. Los pies le ardían pero acababa de darse cuenta, la felicidad de ese momento eclipsaba cualquier pensamiento negativo. Sabía con qué iba a soñar esa noche, aunque dudaba que hubiese sueño que superase la realidad. Se tumbó en la cama mientras pasaban por su mente, una detrás de otra, las imágenes de los últimos meses. Por fin todo cobraba sentido. Tantos desvelos, tantos quebraderos de cabeza… Fue quedándose dormida con la sonrisa aún grabada en el rostro. En ese momento aseguraría que estaba en el culmen de la felicidad. Lo que no sabía es que todo eso no había hecho nada más que comenzar…

jueves, 20 de enero de 2011

Dame una buena noticia



Porque aún quedan un puñado de razones y esperanzas de un mundo mejor, aunque a veces las malas noticias se empeñen en disiparlas.